Trabajo en Equipo: la máquina humana

Una mirada a los últimos años, nos muestra que el mundo que conocíamos ha cambiado, y nosotros en ocasiones no cambiamos a la velocidad de esta revolución económica y social.

Debemos interactuar con otras personas nuevas casi tan a menudo como a diario y a veces nos cuestionamos al respecto. Esta bien que todos los días vea alguien nuevo? En el super o en el cine. En la biblioteca o en el urbano. Pero eso como me afecta? además hay quienes se preguntan: de verdad eso me afecta?.

En este aspecto hay mucho por decir y contar, pero algo importante, es que nosotros en este entorno social somos una pieza fundamental para la interacción entre todos y los resultados que se obtienen, dependen de dicha interacción. Somos un engranaje de personas, en el cual nuestras conversaciones, actividades individuales e interacciones grupales, por triviales que sean, son pieza clave en el funcionamiento de este mecanismo que es la sociedad y los ámbitos laborales.

Piénsalo así, tu eres una rueda que gira y hace girar otras ruedas. Mas grandes, pequeñas o deformes. Pero ellas se moverán dependiendo de como tu giras. Si tu aceleras, ellas cambiaran su ritmo. Si tu fallas, ellas fracasaran (o ganaran). Lo que si es un hecho es que tus acciones impactan tu entorno.

Cuando una empresa nace, en ese mismo instante nació su mecanismo de interacción entre empleados. Quien dirige la empresa define que procesos ejecutar y quien los debe administrar, además de establecer las pautas de interacción para todos los empleados. Al principio, todas las interacciones serán verbales, pero con el paso del tiempo y en la medida que crecen la cantidad de operaciones, se recurre a usar medios escritos.

He conocido empresas donde a diario se manejan entre 500 a 2000 comunicaciones y todas escritas a mano en pequeños papeles, para poder notificar a otras áreas una operación por ejecutar (ej: despacho o almacenamiento de producto, alistamiento de materiales, entre otros). Todas ellas experimentan un número alto de errores en la lectura del documento por estar escritas a mano y lentitud en sus proceso por el desplazamiento para entregar dicho documento. También experimentan perdida de información e incapacidad de mantener historiales confiables y de fácil acceso. Además que las áreas operativas, para obtener la información que necesitan en sus actividades diarias, deben solicitarla personalmente a otras áreas, entorpeciendo el trabajo de estos últimos.

Es aquí donde el uso de un sistema informático, fortalece la operación de las empresas y permite afrontar con mas seguridad el crecimiento del negocio sin perder control. Las áreas gerenciales obtienen información relevante, para tomar decisiones a tiempo y evitar perdidas innecesarias. Las áreas operativas acceden a la información del día a dí­a alcanzando los resultados y el rendimiento esperado sin entorpecer a otras áreas. Los historiales de información cobran valor ya que pueden ser revisados fácilmente y permiten ver el curso de la empresa cuantificando el crecimiento del negocio. La operación de toda la empresa se vuelve mas rápida y crece su capacidad para atender mas ventas o entregas de servicios.

Retomando nuestro concepto de empresa como un engranaje de personas, un sistema informático seria equivalente a un motor que permite lograr más dinamismo en dicha maquina humana. Es potenciar la capacidad operativa de la empresa.

Sin lugar a duda, esto lo siente el cliente. Aún en los casos donde el cliente no usa directamente el sistema informático, ellos sienten el beneficio de haber implementado dicho sistema. Sea por la rapidez de entregas o la disminución de errores, la mejora en la calidad de atención o de producto. El cliente percibe este efecto y en la medida que sea mas positivo el resultado para él, se reflejara en más ganancias para usted.

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